La saga Gothic siempre ha sido reconocida por los aficionados del rol como una de las más incomprendidas del género, en buena medida por la dificultad que siempre ha tenido para hacer sintonizar al gran público y, así mismo, por la cantidad de bugs, errores de programación y graves fallas en la fase de testeo que habitualmente han atesorado.
Para su cuarta entrega los chicos de JoWood han cambiado de equipo de desarrollo, y han encargado la producción a Spellbound, que suceden en sus labores a los habituales de Piranha Bytes –responsables del discreto Risen-. Lo que se pretende no es sólo un título mucho más pulido, sino también una experiencia mucho más accesible para el gran público.
Si para el Primer Contacto que llevamos a cabo con el videojuego hace ya casi un año escogimos los aspectos argumentales y visuales como principal foco de atención, en esta ocasión nos centraremos en cómo se desarrolla el combate de la nueva entrega y en qué aspectos han centrado el esfuerzo de Spellbound para hacer de Arcania el Gothic más accesible sin, por supuesto, perder la esencia de la saga.













